domingo, 23 de junio de 2013

¿Cómo enseñar a un niño con PCI a vestirse?

Generalmente, el niño aprende primero a desvestirse y luego a vestirse, y lo hacen terminando la actividad que inicia el adulto, aunque en algunos casos ellos comienzan la actividad y el adulto termina o corrige.

Vestirse requiere que el niño conozca dónde está su cuerpo en el espacio, que sepa lo que es adelante y atrás y que conozca las partes de su cuerpo. Los movimientos de brazos y piernas necesitan ser guiados por una coordinación con la vista, tener equilibrio y poder controlar el cuerpo.

1. Observe cómo realiza la actividad, en forma independiente o con ayuda de otra persona.
2. Anote qué es lo que realiza y cuáles son los movimientos que más le dificultan, y ¿por qué? Ejemplo: No logra abotonarse la ropa porque los botones son muy    pequeños.

3. Analice la ropa que utiliza y busque diferentes alternativas de adaptaciones, para  facilitar el poner y sacar la ropa.
  • Subir cierres: Colocar un cordón o una argolla para facilitar el agarre de los cierres.
  • Facilitar el abotonar: Utilizar cierres de velcro o botones a presión en las prendas.
  • Prendas de miembro superior: Utilizar prendas que sean holgadas porque facilitan su postura y retiro.
  • Prendas de miembro inferior: Emplear pantalones con cintura de elástico o resorte.

    4. Evalúe si el niño conoce las distintas  prendas de vestir y en qué orden las debe colocar y cómo debe hacer la elección de la ropa a utilizar.

 v  Con un modelo de cuerpo humano, ojalá en tamaño grande y lo menos caricaturizado  posible, asegúrese de que el niño conozca las partes del cuerpo.  
 v  Posteriormente con una variedad de ropa de papel, que incluya desde ropa interior hasta abrigo y ropa de invierno, se le enseña al niño el orden y la función de cada prenda, vistiendo al muñeco.
 v  En una primera etapa va guiando usted la tarea, hasta que el niño en forma paulatina vaya realizándolo solo.
   
           OJO: Siempre se debe comparar la actividad del juego de vestir al muñeco con la vida real, es decir, simultáneamente se le debe mostrar al niño la ropa verdadera que él o que una compañera lleva.

Por ejemplo: “Ahora le vamos a poner la camisa a la niña, mira igual como la que tienes tú… esta es tu camisa… y se pone así…”

 v  Una vez que domine la actividad, se puede aumentar la complejidad colocando distintas prendas para distintas ocasiones. Para ello se puede emplear una hoja con un cuerpo humano dibujado, y que el niño le pinte ropa.
 v  También, jugar a disfrazarse puede resultar entretenido y muy educativo para el niño.


5. Se divide la tarea completa en etapas.
  1.    ¿Qué deberá aprender primero?
  2. ¿Conoce las partes del cuerpo humano?
  3. ¿Conoce las prendas de vestir? (Nombre y función)
  4.  ¿En qué orden se coloca la ropa?
  5. ¿Cómo se desviste?
  6. ¿Cómo se coloca la ropa en las piernas?
  7. ¿Cómo se coloca la ropa en los brazos?
  8. ¿Cómo se colocan las cosas cerradas?
  9. ¿Cómo se colocan las cosas abiertas y abotonadas?
  10. ¿Cómo se colocan los zapatos?
  11. ¿Cómo se amarran los cordones de los zapatos?

Este paso es la tarea más compleja del vestuario, se aprende alrededor de los 7 años; por tanto, si la discapacidad del niño limita ésta tarea, se puede adaptar empleando cierre velcro.

6. Todas las actividades de vestuario se  deben realizar frente a un espejo, de tal forma que el niño vaya entendiendo la  generalidad y observe el resultado de   ésta difícil tarea.
7. Cada actividad se debe realizar permitiendo la participación del niño, independiente  de si puede o no realizarla.
Ejemplo: Se puede poner la ropa al niño y dejar que este se desvista, o bien comenzar porque vaya realizando la última tarea de toda la actividad, que sienta que él terminó ese gran proceso, y se motive a participar más la próxima vez; es importante darle autonomía sobre la actividad.

8. Durante toda la actividad se le debe  contar qué es lo que se está haciendo.
Ejemplo: “¡ahora vamos a colocarnos la camisa, así que brazos arriba, dobla el codito y estira tu brazo!”.


9. Acompañar con frases y gestos de refuerzo.
Ejemplo: “¡muy bien, lo estás haciendo súper bien!”.
En caso de que una conducta sea inadecuada, comunicar con tono firme la conducta mal hecha, sin gritar, recriminar ni enjuiciar al niño.

10. Cada etapa no debe combinarla con  otras (concentrarse en una sola tarea y aprenda correctamente) y después pasar a la siguiente etapa.
Ejemplo: Si le quiere enseñar cómo se coloca un chaleco, sin abotonárselo, no debe preocuparse si lo abotona bien o mal, sólo importa que se lo ponga solo o lo  más independiente posible. Una vez aprendido esto se podrá enseñar a abotonar.

11. Es importante mantener una rutina clara y ordenada en el vestuario. Colocar siempre las prendas en el mismo orden, con la finalidad de organizar al niño y que aprenda hábitos de vestir.

12. Incluir en las actividades previas y posteriores.
Ejemplo: buscar la ropa que se pondrá y que seleccione algunas prendas, etc.

13. Dar el tiempo necesario para que aprenda. No debemos apurar el proceso de vestuario, si se demora mucho, el cuidador no lo debe hacer por él.

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